¿REALMENTE BAJARÁ EL RECIBO DE LA LUZ?, EL ICE NO ESTA EN VENTA.
Limpiando La Cloaca.
¿REALMENTE BAJARÁ EL RECIBO DE LA LUZ?
Por Dr. Efrain Medrano
Lo que no le están contando sobre el Proyecto de Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional N.° 23.414
LIMPIANDO LA CLOACA CON EL DR. EFRAÍN MEDRANO
El Gobierno insiste en una pregunta aparentemente sencilla:
¿Quiere usted pagar menos por la electricidad?
La respuesta parece obvia.
¿Quién no querría pagar menos?
Pero la entrevista con Susana Campos Tomcsanyi introduce una contradicción que cambia el debate. Ella hizo lo que muy pocos ciudadanos tienen tiempo de hacer: se sentó a leer el proyecto, no el resumen, no la publicidad, no los discursos. El texto. Y cuanto más avanzaba, más difícil le resultaba encontrar el supuesto beneficio que se promete a los costarricenses.
Competencia invisible, tarifas intactas
Uno de los principales argumentos para defender el proyecto es que aumentará la competencia. En teoría suena positivo: más competencia, mejores precios. Pero Susana plantea una pregunta sencilla: si soy un consumidor residencial, ¿podré cambiarme mañana a otra empresa que me ofrezca una tarifa más barata?
La respuesta que encuentra en el texto es no. El ciudadano común seguirá sin poder escoger libremente entre distintos proveedores eléctricos. Entonces, ¿dónde está exactamente la competencia que supuestamente reducirá las tarifas?
Más operadores, más burocracia
El proyecto incorpora nuevos actores dentro de la cadena eléctrica. Cada uno con personal, estructura administrativa, gastos y presupuestos. Alguien tendrá que pagar por todo eso. La respuesta es evidente: los usuarios.
Si hoy se afirma que las tarifas son demasiado altas, ¿cómo se supone que van a bajar si el sistema incorpora más entidades y más costos administrativos?
El privilegio de los grandes consumidores
El análisis revela un trato diferenciado para las grandes industrias. Ellas sí podrán negociar condiciones distintas, buscar otros proveedores y acceder a mecanismos que el ciudadano promedio no tendrá.
¿Qué ocurre cuando una distribuidora pierde a sus clientes más grandes? Las inversiones y deudas no desaparecen. La infraestructura tampoco. Ese costo podría terminar distribuyéndose entre los consumidores residenciales y pequeños usuarios que permanecen cautivos. En otras palabras, los grandes obtendrían flexibilidad mientras los pequeños asumirían una mayor proporción de los costos fijos.
El artículo 43: ingresos en riesgo
El hallazgo más inquietante aparece en el artículo 43. Según la lectura de Susana, mientras otros actores podrían comercializar excedentes en el mercado regional, el ICE no tendría esa facultad expresamente.
Cuando el ICE exporta energía, genera ingresos adicionales que fortalecen las finanzas del sistema eléctrico. Si se limita esa posibilidad, ¿qué ocurrirá con esos ingresos? ¿Y qué impacto tendrá sobre las tarifas futuras?
La pregunta que nadie responde
Después de escuchar el análisis de Susana Campos, el debate cambia. Ya no se trata de si la competencia es buena o mala, ni de si estamos a favor o en contra de una reforma. La verdadera pregunta es concreta:
¿Dónde está, dentro del texto del proyecto, el mecanismo que garantiza tarifas más bajas para las familias costarricenses?
Porque una promesa política no es una reducción tarifaria. Un discurso no es una reducción tarifaria. Una campaña publicitaria no es una reducción tarifaria. Lo que importa es lo que dice la ley. Y ahí es donde aparecen las dudas.
Conclusión
El Gobierno presenta el Proyecto 23.414 como una modernización inevitable y beneficiosa. Sin embargo, el análisis de Susana Campos plantea interrogantes que no pueden ser ignoradas:
- Los usuarios residenciales no podrán escoger proveedor.
- Habrá más operadores y más costos administrativos.
- Se crean nuevas estructuras que deben financiarse.
- Los grandes consumidores reciben ventajas que no tendrán los pequeños.
- El ICE podría ver limitada su participación en mercados que hoy le generan ingresos.
Exactamente. El problema del último cierre que te propuse es que vuelve a caer en el tono de editorial político clásico, cuando el resto del artículo ya había encontrado una voz mucho más efectiva: la de una conversación con el lector.
Si quieres mantener la coherencia narrativa, el cierre debería sentirse como la continuación natural del razonamiento que viene desarrollando Susana Campos, no como un manifiesto. Algo así:
Entonces la pregunta inicial sigue ahí, exactamente donde empezó.
¿Realmente bajará el recibo de la luz?
Porque después de escuchar los discursos oficiales parece una respuesta sencilla. Pero después de escuchar a Susana Campos explicar lo que encontró dentro del proyecto, la respuesta deja de ser tan evidente.
Si los usuarios residenciales no podrán escoger proveedor, si se incorporan nuevos operadores y nuevas estructuras que habrá que financiar, si los grandes consumidores reciben condiciones distintas a las del ciudadano común y si además existen dudas sobre la capacidad futura del ICE para generar ingresos mediante exportaciones, entonces resulta difícil entender de dónde saldrá esa prometida reducción de tarifas.
Y esa es precisamente la inquietud que deja esta discusión.
No se trata de estar a favor o en contra del proyecto.
Ni siquiera se trata de decidir si la competencia es buena o mala.
Se trata de algo mucho más simple.
Se trata de abrir el documento y encontrar ahí, escrito con claridad, el mecanismo que hará que una familia costarricense pague menos por la electricidad.
Susana Campos se dio a la tarea de buscarlo.
Leyó el proyecto.
Revisó los artículos.
Siguió el recorrido de la propuesta.
Y al final de la lectura terminó con más preguntas que respuestas.
Tal vez por eso la discusión sigue abierta.
Porque una promesa puede repetirse muchas veces en una conferencia de prensa.
Puede aparecer en comunicados.
Puede convertirse en un eslogan político.
Pero tarde o temprano tiene que encontrarse también en la letra de la ley.
Y es justamente ahí donde hoy se concentra el debate.
Porque si la principal promesa del proyecto consiste en bajar el recibo de la luz, entonces lo razonable sería que cualquier ciudadano pudiera abrir el texto, leerlo y entender exactamente cómo va a ocurrir.
Y según el análisis que hoy hemos escuchado, esa explicación sigue sin aparecer con la claridad que los costarricenses merecen.
LIMPIANDO LA CLOACA CON EL DR. EFRAÍN MEDRANO

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