¿CUÁNTAS VECES MÁS LOS VAN A SORPRENDER?

 


LIMPIANDO LA CLOACA

Con el Dr. Efraín Medrano

EL PROBLEMA YA NO ES LA DERECHA. EL PROBLEMA ES LA INGENUIDAD DEL PROGRESISMO.

Que nos roben una elección puede sorprendernos.

Que nos roben dos elecciones debería ponernos en alerta.

Pero que nos roben una tras otra, país tras país, utilizando los mismos métodos, las mismas plataformas, los mismos operadores, las mismas campañas de miedo y los mismos laboratorios de manipulación, ya no puede explicarse únicamente por la capacidad de la derecha.

A estas alturas también hay que hablar de la negligencia política de quienes dicen defender los intereses populares.

Durante años se han publicado informes, investigaciones, audios, filtraciones, documentos, manuales de guerra cognitiva, operaciones de redes sociales, esquemas de financiamiento, estrategias de lawfare, manipulación mediática y campañas de intervención extranjera.

Nada de esto es nuevo.

Todo está documentado.

Todo está denunciado.

Todo está sobre la mesa.

Y sin embargo, muchos gobiernos y movimientos progresistas siguen llegando a las elecciones como si estuvieran participando en una contienda normal, mientras enfrentan una maquinaria transnacional diseñada para fabricar consensos, destruir liderazgos y alterar la percepción pública.

La pregunta incómoda es inevitable:

¿Cuántas derrotas más necesitan para entender cómo funciona el juego?

Porque si el adversario estudia, planifica, financia, organiza y ejecuta operaciones durante años, mientras el campo popular continúa improvisando, el resultado no puede sorprender a nadie.

Ya no basta con denunciar.

Ya no basta con indignarse.

Ya no basta con decir que hubo fraude después de que ocurre.

La obligación de cualquier fuerza política responsable es anticiparse, formar cuadros, desarrollar capacidades tecnológicas, construir medios propios, auditar procesos, proteger el voto y comprender las nuevas formas de intervención política del siglo XXI.

Porque mientras unos siguen haciendo política del siglo XX, otros ya están librando guerras informativas del siglo XXI.

Y aquí es donde, hablando en buen nicaragüense:

¡MANDA HUEVO!

Después de tantos análisis, tantas denuncias, tantos documentos filtrados y tantas lecciones acumuladas, que todavía existan sectores progresistas incapaces de aprender de sus propios errores resulta tan preocupante como las maniobras que denuncian.

Porque una elección perdida puede ser una derrota.

Pero no aprender de esa derrota es una decisión.

Y la historia no suele perdonar a quienes se niegan a aprender.

EL PODER ES DEL PUEBLO Y PARA EL PUEBLO.

Hasta la próxima edición de LIMPIANDO LA CLOACA.

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